Dicen por ahí que el primer amor te marca la vida y yo creo que es verdad, por lo menos en mi caso, es muy cierto.
Nos conocimos por una casualidad, en una noche estúpida en la que me escapé con mis amigas a un bar. Creo que aun recuerdo cada detalle de ese día lleno de tonterías y mentiras y aunque me moría de miedo y de nervios la pasé irreal. Jamás pensé que te volviera a ver, jamás pensé que 17 años después estaría escribiendo para ti, para nunca olvidarte.
Fue algunas semanas mas tarde, por otra casualidad, que te busqué para confesar que no tenía 16 años y que vivía mucho mas cerca de lo que te había dicho. Te reíste de mi, obviamente, pues el cuento chino que te había contado no se lo hubiera creído nadie. Fue así como a los 13 años, cambié mis Barbies por un Ken de 19 años de carne y hueso que estudiaba segundo semestre de ingeniería civil.
Hay una grán historia de amor y atropellos detrás de todo esto, no voy a contarla porque son muchos años y muchas anécdotas, pero empezó en 1995 y terminó 6 años después, el dia que se caso con otra.
Durante años nos adoramos y nos odiamos, nos peleamos y reconciliamos a pesar de todas las estupideces que ambos haciamos. Siempre nos perdonabamos y volviamos a estar juntos. Hubo lagrimas, celos, amigos involucrados, engaños, gritos y sombrerazos. Recuerdo haber llorado durante días pero gracias a mi memoria selectiva, ahora predomina el recuerdo de una relación increíble que jamás olvidaré.
Han pasado muchos años desde aquel 15 de Marzo de 1995... cada año te recuerdo y se que tu también pues siempre te haces presente ese día con un mail, una llamada o un sms para decirme "Felicidades".
Una rosa por cada mes que cumplíamos! Me encantaba saber que saliendo de la escuela ibas a estar afuera esperandome con 1, 2, 3, 16 rosas, dependiendo cuántos meses cumplíamos.
Me llevaste serenata... la única serenata.
Tu impuntualidad de mierda. Gracias a eso jamás llego tarde a ningún lado.
La primera vez que bailamos... Y la última.
Las cursis cartas de amor que por supuesto aun guardo. Siempre odie que tuvieras la letra mas bonita que yo. Zurdo.
La ultima vez que por un berrinche cortamos no me imaginé que lo siguiente que sabria de ti seria que habías embarazado a alguien. Te rogué que nos casáramos y nos dieron las 8am en la sala de tu casa discutiendo posibilidades mientras tu mamá me abrazaba para tranquilizarme. Aun me pregunto como serían las cosas si me hubieras hecho caso, que bueno que no lo hiciste. Creo que fue lo mejor para todos.
Escuché cientos de veces qué era una tonta, obviamente ese guey, mucho mas grande que yo, solamente me iba a ver la cara. Qué le puede ver un guey de 19 a una mocosa de secundaria? Evidentemente no era nada serio ó él era un idiota inmaduro para querer con una escuincla como yo... Todos se equivocaron.
Perdoname por haber sido joven y pendeja...
Te quiero, siempre.
B
martes, 29 de marzo de 2011
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Increíble historia de amor y desamor!! Siempre es bueno leer que aunque no sea un final feliz, al final (valga la redundancia) uno esta marcado por su destino! Y quien sabe talvez vuelvan a verse talvez no!! Tu disfruta el presente!! Bessoouu Gracias por dejarme ser parte de tu blog!! Escribes muy bien Felicidades!! Atte natacumar
ResponderBorrarMe encanta leer tu blog, me da envidia tu memoria selectiva, la mia es todo lo contrario! solo recuerdo las cosas malas, soy una rencorosa de mierdal!! jajajaj gracias por compartirlo !
ResponderBorrarEste blog ha sido eliminado por un administrador de blog.
ResponderBorrarWowwww!! Que increible historia.. Comenzaste a amar muy tempranamente amiga!! Solo espero que no pase lo mismo con mi ahijada, no xq no este bien enamorarse a esa edad. Lo que pasa es que el chavito este anda en magia negra, vampirismo y cosas muy feas que asustan la verdad.. Gracias x compartir tu historia. Te quiero!
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