Ayer fuí a comer con Él y su esposa. Es una situación un poco extraña y muchos me preguntan como puedo ir a comer a casa de un exnovio que está casado y con el que tuve una relación de mas de 2 años. Pues muy fácil... o no...
Lo conocí cuando tenía 12 o 13 años y vivíamos en distintas ciudades así que solo nos veíamos de vez en cuando.
Fue, durante años, una relación sana de amigos, nos llamábamos por teléfono, le presentaba amigas, él me presentaba amigos (problema grave #1), nos íbamos de antro, platicábamos cosas tontas y hasta ahí. Jamas me imaginé que iba a terminar siendo mi novio, de hecho, la primera vez que nos besamos después de 10 años de amigos me dio una cruda moral espantosa y no podía creer mi estupidez; menos de un mes después ya eramos novios.
Pasaron cientos de risas, bodas, pleitos, familia, celos, regalos, aniversarios, muchos viajes, muchas borracheras, mucho aprendizaje y crecimiento personal, insultos y mi autoestima destruida para que me diera cuenta (gracias a alguien mas) que definitivamente él no era el amor de mi vida.
Durante un mes o dos le dí vueltas al asunto en mi cabeza, no sabía que hacer, estaba confundida, lo quería pero no era lo que yo buscaba, yo había dejado de ser Bere para ser la persona que él quería que yo fuera. Me había convertido en la idea que él tenía de una novia perfecta que en realidad no existía y eso me carcomía las entrañas. Había dejado a mis amigos, mi ciudad, mis anhelos, mi forma de ser, había perdido mi esencia y ya no era yo.... ahora era simplemente un invento de su cabeza. Mas que amor le tenía miedo y me aterraba la idea de dejarlo y ser nadie. No sabia como volver a ser yo y recuperarme a mi misma.
15 días en Europa juntos y yo seguía confundida, mas confundida aún que antes del viaje. Él era un gran tipo, mi familia lo quería, tenía un buen trabajo, era responsable y yo... yo era una maldita pues solo pensaba en la manera de terminar con todo eso.
Regresamos y un par de días después íbamos en el coche con un tráfico asqueroso cuando empezó a hablar de boda y de dar el siguiente paso en la relación...
Lo primero que pensé fue en salir corriendo del coche, jamás me hubiera alcanzado. No iba a dejar su coche estacionado a media calle para ir por mi así que si corría rapidísimo me salvaría y no tendría que contestarle nada, solo desaparecería entre el smog y los miles de coches parados sin poder moverse. Jamás había sentido tanto miedo como en ese momento.
Tomé aire y regresé a la realidad y le dije que teníamos muchos problemas y que lo mejor sería que lo pensáramos más...
- ¿Qué tienes que pensar después de mas de 2 años de novios? Si tienes que pensar las cosas es porque no me quieres y mejor aquí la dejamos -
Su razonamiento era lógico y acertado, yo no quería casarme con él.
Intenté tranquilizarlo como pude pero me dejó en mi casa furioso. Su novia perfecta, la que él tenía en la cabeza, hubiera reaccionado con un SI rotundo, se habría tirado en un mar de lágrimas de alegría en el momento mas feliz de la vida.
Yo había destruido su momento perfecto rompiéndole el corazón, pero sobre todo, rompiéndole el orgullo que es su mas grande tesoro y lo que lo mantiene en pie.
Al otro día con todo el miedo y el dolor de mi corazón fui a su casa y lo corté. Me cerró la puerta en la nariz... En ese momento me dí cuenta que estaba haciendo lo correcto.
Es un gran tipo, una gran persona, un gran amigo, un excelente consejero pero un PÉSIMO novio. Aprendí muchisimo de él y se lo agradezco con el alma.
Nunca dejamos de vernos porque su hermano y sus amigos se convirtieron en MIS amigos.
Fue así como viví toda la relación con quien ahora es su esposa. Era como si una relación de vecinos que no viven contigo pero se enteran de todo y siempre están ahí.
Al principio era bastante incomodo pero en algún punto ella optó por seguir el consejo " Si no puedes contra el enemigo, únetele". Nos hicimos amigas y nos juntábamos en las reuniones a chismear y vivorear a los amigos, amigas, hermanos y evidentemnte a él también.
Él volvió a ser mi amigo de antes y parece que borramos los mas de 2 años de vida entre aquel domingo que nos besamos por primera vez y el viernes en el que recibí un portazo en la nariz.
Hace unos meses fui a su boda. No hay alegría mas grande que compartir con alguien que quieres esos momentos de felicidad. Los acompañe a la misa, le pedí a Dios que les dé toda la dicha y la plenitud que se merecen y espero que el día de mi boda me acompañen con la misma alegría de ese día, de ayer, de hoy y de siempre.
Él nunca dejó de ser mi amigo, el noviazgo fue una pequeña piedrita en el camino que hizo mas solida nuestra amistad y me dejó muchas enseñanzas.
viernes, 8 de enero de 2010
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
guauu!! qué bien!! me sentí un poco identificada, trato de llevar una relación cordial con mis ex, pero no he llegado a tanto como tú jeje.. saludos
ResponderBorrarTambién he logrado llevar una buena amistad con mis ex, todas.
ResponderBorrar