Durante años me negué a ir con mi hermano a pasar las vacaciones ahí, me incomodaba solo de pensar que llegaría a dormir en una tienda de campaña en la playa sin luz, sin baños limpios, sin regaderas con agua caliente, sin Internet ni tv, sin celular, sin mas comodidades que las de una hamaca, sin nada. "No, no, eso no es lo mío" me lo repetí un centenar de veces y ahora me doy cuenta de lo equivocada que estaba. La vida te enseña lecciones en dónde menos lo imaginas y esta fue una de ellas, una maravillosa lección.
Llegué sin ninguna expectativa del lugar y creo que eso me sirvió bastante para romper estructuras mentales, además sabía que en el momento que no pudiera mas podía subirme a un camión y regresar a casa, pensamiento que nunca volvió a cruzar por mi cabeza una ves estando ahí.
Me dediqué durante 7 días a asolearme, leer y a disfrutar de la compañía que tenía y que era genial (casi genial y no especificaré el porqué).
Hoy regreso con el alma llena de energía, de aprendizaje sobre mi misma, de paciencia y de amor por los míos. Regreso a casa con una enorme sonrisa por haber enfrentado y vencido mis miedos, mi asco a la arena y una bola de pendejadas que me persiguen día a día y que por una semana logré olvidar por completo.
Necesitaría un post enooorme para contar todas las cosas que pasaron así que solo escribiré unas cuantas y algunas deducciones a las que llegué:
- Al llegar vi a León arremangarse los pantalones para subirse a la lancha que nos cruzaría a la enramada y con mi cara de mamona le dije "No mames que nos vamos a mojar" pensando que mis jeans y tenis se llenarían de arena... Cuándo salimos el ultimo día en la lancha que nos llevaría al coche traía los zapatos en la mano, dos días de mugre encima y los pies llenos de arena cargando mis maletas y no quería regresar. He ahí algo que jamás hubiera hecho antes.
- El día de año nuevo después de los fuegos artificiales, la fogata, la cena improvisada en la playa a base de botanas, salchichas y bombones me hinqué en la arena a darle gracias a Dios por el mejor festejo de año nuevo que he tenido. No había nada que me pudiera hacer mas feliz en ese momento. Estaba en el mejor lugar del mundo, con gente hermosa y con la persona que mas adoro en la vida que es mi hermano, festejando en medio de la nada sin nada que pretender ni nadie con quien quedar bien o quedar mal... solo nosotros despidiendo el año que no para todos fue bueno y recibiendo con alegría y emoción al año que comienza y que estoy segura será un año increíble para todos.
- Nunca supe si fue un mosco, las pulgas de arena, intoxicación por algo que comí, una araña o qué, pero se me llenaron las piernas de unas ronchas rarísimas que ahora parecen moretones como si me hubieran disparado cientos de balines. Ni hablar, gajes del oficio y espero que se me quiten pronto.
- Estuvimos a punto de ser arrastrados por la marea en la barra entre el mar que se veía furioso y la laguna. Suerte que Esteban a.k.a. Aquaman, Rapunzel o el niño que vino del mar encontró otro camino fangoso de regreso a la playa.
- Las hamacas mientras mas hilos mas cómodas son.
- Los perros playeros son definitivamente mas inteligentes que los perros fresas de ciudad.
- La copra es un gran combustible y la fogata, aunque hermosa, apendeja y mata la fiesta.
- Si dejas tus chanclas en la arena se las roban.
- Las toallitas húmedas son indispensables, sobre todo si no puedes dormir con los pies llenos de arena.
- Para hacer menos molesta la experiencia del WC al aire libre lo mejor es ir cuando ya no aguantas mas. Así llegas y te vas tan rápido que no te da tiempo de entender lo incomodo que es. - Nota mental: no comas chile y siempre lleva mas papel del que crees necesario.
- Hay chistes que nunca se van como "los huevos de León".
Gracias Pin, Niyo, Pandro, Sabrina, León, David, Xochitl, Samia, Esteban, Bobby y Karla por hacer de ésta una de las mejores vacaciones de mi vida.
Pili, Santos, Ichi, Gordo, Víctor, Pela, Doggie y Duque son los mejores anfitriones que hay y si por algún motivo no logro regresar o volver a verlos les juro que NUNCA los voy a olvidar. Gracias por su hospitalidad, la deliciosa comida, el cariño, las atenciones, los cuidados que sin conocerme me brindaron y que valen mucho mas de lo que en la vida les podría pagar. Son tan hermosos por dentro que tienen el privilegio de vivir en EL PARAÍSO!
Lagrimas en mis ojos.
ResponderBorrarPor un lado pude haber apostado a que no aguantabas, pero por el otro recordé a Ale Best jetona con la cara enterrada en la arena... Paraiso es ese viaje iniciatico para todos los que alguna vez han puesto pie en sus calidas arenas.
ResponderBorrardespués de paraiso no hay nada igual... hay sitios maravillosos y diferentes, pero ninguno mejor. Le pese a quien le pese!
ResponderBorrarQue chido que disfrutaste Paraiso, sin duda un lugar mágico y si, con los mejores anfitriones.
ResponderBorrarPanx
viva bere! viva la arena entre los dedos! viva los perros pulgosos! viva las hamacas! abajo los dolores de panza! arriba la buena vida! mina
ResponderBorrarjajaja viva todo menos la arena entre lo dedos, los dolores de panza y las ronchas que suckean...
ResponderBorrarLes mando un beso y hay que organizar otro viaje pronto antes de que pierda el bronceado jojo
se me hace que dejaste fuera de los anfitriones a Chuchi. LA ESTAS CAGANDO!!!!
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