Con respecto al post anterior tengo que decir que no me equivoqué aunque en el fondo... Me equivoqué de nuevo.
No entiendo como después de dos años puedo seguir siendo tan tonta.
Ya lo conozco, sé cómo es, sé que es mujeriego, bailador y que le tiene pánico al compromiso y aún así caigo en sus juegos.
Le he abierto la puerta a las 2, 3 y 6 de la mañana sabiendo que viene de un antro o de agarrar la jarra por ahí posiblemente con otra vieja... muy posiblemente. Claro, yo también tengo que aceptar que le llamé mil veces cuando lo extrañaba.
Pasó el tiempo y nos dejamos, él siguió con sus viajes y sus viejas y yo por fin logré fijarme en alguien mas. Cuando supo que yo salía con alguien empezó a llamar de nuevo, a buscarme, a escribirme, a invitarme a comer o a cenar hasta que, inevitablemente, caí de nuevo.
Siempre aparece cuando no lo espero, siempre logra convencerme y siempre termino por salir con él.
Las últimas veces que lo vi salíamos "Cómo amigos". Si él no quiere nada conmigo pues entonces así le hacemos y por un tiempo lo logré.
Estaba decidida a nunca volver a darle una oportunidad. Es un gran tipo, es divertido pero jamás lo dejaría volver a entrar en mi cabeza o en mi corazón. Me cayó el veinte cuando a un amigo le pregunté que porqué se comportaba así conmigo y me dijo que "Es para mantener la vela prendida, para tenerte ahí, a todos nos gusta tener alguien que nos quiera"... Lo comprendo pero me niego a ser yo su pinche velita.
Creí que lo había superado, creí que ya había logrado sacármelo de la cabeza pero éste sábado después de hablar de nosotros estúpidamente creí que las cosas podían ser como antes. Lo vi diferente, lo vi contento, lo vi interesado, fué un caballero, y sinceramente creí que si le daba una oportunidad podría funcionar. La plática me hizo pensar que el que no funcionemos también es mi culpa por estar siempre a la defensiva así que decidí quitarme las malas ideas de la cabeza y permitir que las cosas fluyan, sin forzar nada, sin presionar nada, solo abrir mi corazón y dejarlo pasar.
Se despidió y quedamos de comer. Lo esperé hasta las 9pm y al ver que no daba señales de vida le llame; dijo que se sentía mal y que no había querido salir; Se disculpó y yo no quise armas historias en mi cabeza y simplemente lo entendí y le creí.
Ayer lo esperé para cenar y a las 10pm me avisó que se le había hecho tarde y que ya no llegaría, se disculpó de nuevo y yo intenté creerle de nuevo.
Hoy un nuevo pretexto...
Porqué le creo?
Porqué aún hoy sigo teniendo la esperanza de que mañana llame?
Porqué sigo siendo su velita prendida?
Hasta cuándo?
martes, 26 de enero de 2010
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Hasta que te des cuenta que todo depende de tí y aprendas a cerrar ese circulo y simplemente des vuelta a la página. Por lo que escribes creo que eso ya está muy gastado. Mereces un mejor trato. Saludos y mucha suerte ;)
ResponderBorrarPorque? porque te convences de que puede ser para ti, porque siempre lo justificas en tu cabeza y porque así gana él las batallas, aqui la pregunta es amiga, hasta cuando? hasta cuando vas a dejar que maneje tus emociones, tus decisiones y tu vida?... ribbit.. te quero. Anna
ResponderBorrarOmar, Anita... mil gracias por sus comentarios. Sé que la culpa es mía y que ésto durará hasta que yo lo decida. Es muy difícil convencerme de dejar algo por lo que tanto he luchado aunque esa lucha me rompa el corazón en cada batalla.
ResponderBorrarGracias de verdad por sus palabras. Espero reunir el valor necesario para salir pronto de ésta.
Besos a los dos!
tienes q ser fuerte Bere, y se dice fácil decirlo, pero porq tu no tmb te buscas tu vela prendida??? yo soy como tu, tengo uno q haba y habla y vuelvo a ceder.. estoy harta, entonces estoy dispuesta a hacer lo q sea por olvidarlo, espero no hacerle daño en el camino a alguien, pero si es necesario buscar alguna vela prendida, lo haré.. has leío un libro q se llama los hombres (a veces por desgracia) siempre vuelven.. te lo recomiendo
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